Pon un Grey en tu cama, no en tu vida.

Tras el estreno de la última película de “Las Sombras de Grey”, muchas chicas, y algunas alarmantemente jóvenes, han pronunciado la frase “quiero un Grey en mi vida”. Y a mí se me pone el vello (que no el bello, de eso tengo menos) de punta, pensando en todo lo que una, a priori, inocente frase, puede esconder. Y no, no voy a hacer ahora un alegato puritano sobre la decencia y la castidad. Que cada un@ el sexo lo…