Relato erótico

Un largo día, una larga semana, lo único que deseaba era darse una larga ducha caliente, pues tenía las piernas heladas de estar sentada, y esconderse bajo las sábanas para que terminara el día lo antes posible. Se desnudó en su cuarto y recorrió helada el pasillo dando pequeños saltitos, el suelo estaba frío. Sabía que algún día acabaría resfriada con esa puta manía suya de desnudarse en su cuarto en vez de hacerlo en el baño… Tan ágil como…