Los gordos no comemos (ni bebemos cerveza)

Que sí, que está claro que en la publicidad no vendemos. Y es por eso que pocas marcas, por no decir ninguna, publicitan sus productos con gordos. ¿Habéis visto muchos anuncios de gel o body milk en los que la persona que aparece duchándose tenga sobrepeso? Y después de la ducha, toca acicalarse: Axe aplica todos sus desodorantes en cuerpos perfectamente esculpidos. Unos cuerpos a los que luego se enganchan chicas con unos  igual de perfectas, en un alarde de gordofobia y sexismo. Los anuncios de colonia, tal bailan: incluso algunos frascos tienen forma de torso humano, con abdominales marcados para los chicos o un buen busto con vientre plano para las chicas.

Los gordos y gordas nos duchamos, nos ponemos desodorante y olemos bien, pero no cuadramos en pantalla. Y no es cuestión de que, por culpa nuestra, caigan las ventas y la empresa quiebre. Somos el diablo.

Facebook tampoco está exento de polémica. A este paso, prohibirán las canciones sobre gordos.

Pero el colmo de la hipocresía son, sin duda, los anuncios de comida. A estas alturas de la película creo que es innecesario volver a entrar en el tema de que no todas las personas gordas están así por comer. Ni que todas las personas que comen en exceso están gordas. Y que los caprichos gustativos no son, ni mucho menos, algo exclusivo de aquellos que padecemos sobrepeso. Pero está claro que disfrutamos de la comida como lo hace tanta otra gente. Y oh, sorpresa, ¿recordáis muchos gordos en anuncios de los productos de Casa Tarradellas? Ya sean de embutidos, pizzas o masas. ¿Y en los de Coca Cola? Esa bebida que, hasta hace no mucho, sólo nos presentaba una variedad colmada de azúcar y gas. Eso sí,  su famoso anuncio “Para todos” (año 2002) empezaba diciendo “para los gordos, para los flacos“. Un minipunto a favor.

La gota que colma el vaso

Aunque, realmente, Casa Tarradellas y Coca Cola son unos aficionados al lado de Estrella Damm. En Cataluña se espera con expectación el anuncio anual de esta cerveza, que últimamente ha convertido su publicidad en cortometrajes con personajes famosos. La mayoría de historias presentan experiencias entre amigos que disfrutan de comida y bebida en un paisaje mediterráneo. Admito que, al menos, tienen un poco de coherencia: los anuncios resultan tan insulsos como la propia cerveza que promocionan. Es una especie de meado de burro que no tendría ni la mitad de ventas si no te encontraras su publicidad hasta en la sopa, ni se vendiera a mansalva en los bares.

Los anuncios son harto repetitivos y previsibles. Suelen incluir historietas de amor entre un chico y una chica que se lanzan miraditas y caricias durante todo el spot, y acaban besándose rodeados de una fiesta en la playa. Lejos queda esa publicidad noventera en la que aparecían animales o extraterrestres, mal animados digitalmente, sirviéndote un trago.

De todo, excepto gordos

El motivo de que destaque estos anuncios no es la ausencia de gordos y gordas, eso no sería nada nuevo. Lo que resulta sorprendente es el grado de inclusividad que presentan en otros aspectos: existe bastante paridad entre el número de hombres y mujeres, chicos con y sin barba, con el pelo corto o algunas greñas, jóvenes o ya con canas, o que peinan poco pelo. En el anuncio del año 2013, hay una escena en la que varias parejas se besan, entre ellas dos chicas, al son de Love of Lesbian. En algunos, también se incluyen algunas personas tatuadas, chicos con más o menos músculos o chicas con los pechos más grandes o más reducidos, e incluso algunas con el pelo corto. Personas altas, de talla media, o bajitas: joder, si hasta en el anuncio de 2017 aparece Peter Dinklage (Tyrion Lannister)!

En resumen: nunca tuvieron reparos en mostrar un producto apto para todas las edades, tendencias sexuales, aficiones, gustos o modas, al menos de cara a la galería; no incluyéndolos como algo generalizado, pero sí aceptable. Sin embargo, sí hay reparos en lo que se refiere al peso.

Porque ninguno de los personajes anteriores tenía el más ligero indicio de barriga o grasa en unos anuncios donde el eje central son la comida y la cerveza. Que luego mucha gente tiene preparados los chistes sobre gordos y comida, cuando les interesa. Pero cuando no, dicen que una cosa no tiene que ver con la otra. Y de esta manera, no encontraréis a nadie con kilos de más entre los protagonistas de los anuncios (que se recrean en escenas con muy poca ropa, bañándose o untándose cremita). Y tampoco entre los extras que disfrutan del concierto, la comida y la cerveza.

¿Llegará el día?

Quizá de aquí a unos años se empiece a superar este canon, como la frase “tú no estás gordo(a), eres guapo(a)!”, o la creencia de que “gordo” es un insulto. Y puede que cuando se acepten nuestros cuerpos en la mayoría de anuncios, crean que tengamos que darles las gracias. Y que aparezca de forma ocasional una persona con sobrepeso en medio de un grupo de 7 u 8 personas. Igual que en el anuncio de la Champions League de ‘no al racismo’, en el que aparecen varios jugadores famosos y una o dos jugadoras, para rellenar y que no les digan que no cuentan con las mujeres.

Y si no, siempre nos quedarán los anuncios de productos dietéticos milagrosos: ahí los gordos quedamos geniales! Concretamente en el papel de “antes de probar el producto yo estaba así”.

Ay, no, esperad! En el anuncio de Estrella Damm de 2018 aparece Chicote. Ya han cumplido, olvidad el artículo.

Pd. siento si he herido alguna sensibilidad al tildar a Estrella Damm de “meado de burro”. Pido disculpas a sus fans y apoyo la diversidad en las cervezas, en los cuerpos y en los seres humanos. Devontae Booker Authentic Jersey

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