La mitad del embarazo

Así es, estar en la semana 20 supone muchas cosas en las que pensar. La primera es que, sin comerlo ni beberlo, se te ha pasado ya la mitad del embarazo. Mil cosas en las que pensar, otras mil que ir arreglando, otras mil que empezar a mirar para comprar y mil más que aprender antes del parto. ¿Cómo puedes afrontar todo esto sin volverte loca?

Keep calm

Yo ando atacada de los nervios. Todo el día, ¿eh? No penséis que se me pasa. De repente me viene a la cabeza que no tengo nada comprado. Eso me lleva a pensar que no tengo el cuarto del bebé desalojado y pintado. Ese pensamiento va por fin unido al de “¿pero en dónde le pongo?”. Creo que lo mejor será que vaya por pasos y decida primero cual es el cuarto del bebé (no es que viva en una mansión, pero es el primero y tengo dos habitaciones “libres”).

La eco morfológica

En la semana 20 de embarazo (bueno, entre la 18 y la 21) te hacen la ecografía morfológica, conocida por todas las madres como “la eco de las 20 semanas”. Dicen que es la más bonita y donde mejor ves al bebé, la verdad es que yo tenía que adivinar lo que era cada cosa y bonito bonito no me pareció. Pero sí que es muy emocionante. ¡Además te confirman el sexo! Una de las decisiones importantes, ¿queréis saberlo? Muchas parejas optan por no saberlo hasta el día del nacimiento, yo tenía claro que quería saberlo cuanto antes. En mi caso, cuando me dijeron que era una niña, agarré la mano del papi y se me cayeron unas lagrimitas. El padre al verme la cara lo mismo… Todo muy bonito.

La decisión del nombre

Si habéis decidido ser de los que conocen el sexo del bebé, tenéis la mitad de trabajo. Si no, os toca pensar en uno de cada (o uno unisex, que también se lleva mucho). Nosotros si era niña lo teníamos clarísimo, pero de niño ninguno me convencía (¿sería algún tipo de intuición?). Escogimos un nombre unisex y extranjero, poco común, que desvelaremos el día que nazca la niña. Soy de las que piensan que hasta que no le vea la cara, no voy a querer asegurarlo.

Preguntas rondando mi cabeza

¿Colecho o no? ¿Porteo o carrito? ¿Crianza natural? ¿Lactancia materna o leche de fórmula? Parecen tonterías que tienes que decidir más adelante, pero no. Si decides practicar colecho en la misma cama, tienes que ser consciente de que puedes hacerlo (una cama grande, sin muchas almohadas ni mantas, que no os mováis mucho los dos…). Si optas por practicar colecho en camas separadas, tienes que comprar una minicuna de colecho y asegurarte de que cuando el niño crezca te cabe una cama supletoria al lado de la tuya. Cuando por el contrario decides tenerlo contigo sólo los primeros meses, tienes que comprar una minicuna y una cuna más grande para su cuarto, o poner la cuna grande directamente en el cuarto con un reductor de cuna. Y esto sólo respecto al descanso.

Que luego viene pensar en si inviertes en un buen carrito o en una buena mochila de porteo o si compras el sacaleches o el esterilizador de biberones. Y esa es otra, infórmate de todo lo que supone la lactancia materna si es que decides al final hacerla, porque parece que simplemente es “sacarte la teta” pero desde la postura a cuando realizar el primer contacto es importante.

Total, que si he sobrevivido a la primera mitad, muy mal se tiene que dar la cosa para no hacerlo a la segunda. Pero os aseguro que mi salud mental se va a ir al tiempo que la tonificación de mi piel.

 

 Jeff Samardzija Jersey

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Cofundadora. Adicta al chocolate y a las historias. Antes era gorda y ahora gorda molona.

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