Melodramas de buscar #follafijo

¡Hola Cuerpazos molones! Como sé que os va un melodrama de los míos de #follafijo casi tanto como a mí, os voy a contar otra experiencia sobre las citas surrealistas. Estoy en más de una de esas páginas de fornicio  buscar amigos.

Hace unos meses empecé a hablar con un muchacho. Generalmente a la tercera frase me hago la muerta y no contesto, pero en este caso me animé a seguir viva. El chico me prometía amor eterno, que en lenguaje de tinder significa telametohastaeltope un rollete. Recordemos que soy una pánfila así que no arrancaba a quedar, aunque el otro día decidí que era el día D. Aprovechando que salía de fiesta con amigas, por qué no quedar con él en el garito.

Tras ponerme to potentorra y depilarme a conciencia, me monté en el coche de mi amiga Sara. De camino a Alcalá me pone al día de su ajetreada vida sexual (yo callaita rezando para que no me tocase el turno de palabra… O me inventaba algo con nocilla y el perro o quedaría fatal). Por suerte no calla, Sara me cuenta que tiene un nuevo follamigo, que es un poco plasta y que le promete mil cosas, en plan pasteloso. Yo me rio pensando que todos son iguales porque el que me habla a mí me dice lo mismo y no se lo cree ni él.

No sé en qué momento comienzo a darme cuenta de que ambas hablamos con el mismo tío (le llamaremos Pilpil). Le hablo a Sara de Pilpil, le describo y ambas creemos que es el mismo. Finalmente vemos una foto y confirmado. La rabia se apodera de nosotras, nos han vacilado (¿qué raro no?). Aún sin saber de dónde saco la mala leche, acuerdo con mi amiga hacerle una encerrona y darnos al dramatismo y montarle un buen pollo.

Empezamos el jugueteo mandándole ambas whatsapps para quedar por la noche, Pilpil ni corto ni perezoso nos dice a las dos que sí, dándonos un margen de media horita (se ve que en 30 minutos me ventilaba).

oh my god wow GIF

A medida que avanza la noche, comienza a mandarnos mensajes cada vez más subiditos de tono (imagino que intentando tener claro con cual que de las dos mojaba esa noche, para así poder elegir a una). A los que Sara y yo contestamos como dos lobas hambrientas siguiéndole totalmente el juego. Nuestro Pilpil debía estar relamiéndose porque le veíamos que cada vez se soltaba más llegando a unos límites sorprendentes de bajeza humana.

Terminamos de cenar y nos arreglamos, para darle más cosa al tema me arreglé demasiado… ¿Exuberante? (vamos a lo guarrilla leopardesa, con perdón de las guarrillas y/o leopardesas). Salimos de fiesta y mientras tanto nuestro Pilpil seguía mandándonos mensajes a diestro y siniestro, con distintos tipos de excusas para retrasar la cita o quedar completamente a solas. Llegado un punto de la noche me cansé de mirar el móvil y lo terminé mandando a la mierda. Seguí con mis amigas divirtiéndonos y cuando estábamos cogiendo un taxi de vuelta a casa empieza a preguntar a mi amiga si podía pasar por casa para darle candela. Evidentemente la madrastra de blancanieves que llevo dentro ( aún me cabe mucha gente dentro con este cuerpazo) salió para suplicar a Sara que viniera.

Llegamos poco después que él, por lo que la entrada en casa fue toda una odisea. Iba escondiéndome tras los árboles, tapándome la cara, etc. Se ve que Pilpil además de bajito es tonto, porque ni se dio cuenta.

Head over to MTV to watch Fresh Prince on #THROWBLOCK!

Dos minutos después llegó él. Os juro que intenté poner cara de sorpresa y enfado a la vez, pero sólo me salió risa, aunque por poco tiempo.

Pilpil: Anda, si estás aquí.

Yo: ¿Y tú qué haces aquí???? ¿Sara, éste es tu amigo??? (que se note que yo veía novelas)

Sara: Ah, ¿Pero os conocéis??

Yo: Claro!!! es el ser con el que había quedado esta noche.

(aquí dejamos claro que en el instituto deberíamos haber ido a más clases de teatro en vez de tanta cafetería. No se podía fingir más, actuamos peor que la Tamara no cambié)

Pilpil: Anda, si sois amigas (si, se vé que mentalmente se encuentra en otra franja horaria) pues no sabía nada.

Sara: Ni nosotras que eras el mismo chico.

Pitufo: ¿Y de qué os conocéis?

Yo: de pequeñas, del instituto…

Pilpil: Pues podíais haberme dicho algo, ¿no?

Yo: Tócate el pepe Maribel, si quieres te hago una lista con todas mis compañeras del cole, de los instis, de la uni, de los curros. ¡¡¡No te jode!!!! (tenía que meterme en mi papel si o si). Eres un mierda tío, tantos mensajitos a las dos de que nos quieres, que estás pilladísimo… ¿para esto??? (ahí dándole drama).

A lo que el titi ni siente ni padece, hace que no me escucha y usa el móvil.

Bueno pues al muchacho le dio exactamente igual todo, se quedó allí plantado esperando no sé a qué. Sara y yo nos pusimos el pijama para estar más cómodas mientras hablábamos de tíos, del cole, de la infancia… El Pilpil ni se inmutaba, yo de vez en cuando lo atacaba (ais, le tenía a mano y era tan fácil…). Al final después de unas dos horas manda un whatsapp a mi amiga diciéndole que se va a ir porque no la ve con ganas de ir a la habitación…

¿A que alucinamos pepinillos con lo rastrera que es la peña por un polvete? ¿Alguna vez os ha pasado algo así?¿Qué ha sido lo más surrealista que habéis vivido?

 

  Anthony Chickillo Womens Jersey

Written by 

Me paso la vida alucinando pepinillos con la humanidad y la falta de ella. Gorda desde el inicio de los tiempos...

One thought on “Melodramas de buscar #follafijo”

  1. JAJAJAJAJA genial, menudo espectáculo, como para estar allí con unas palomitas… por suerte nunca me ha pasado a mí de ninguno de los dos bandos. Pero es que mi tinder siempre fue un desierto…

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